Riego, abono y trasplante: qué toca en cada época del año
Calendario de cuidados de plantas de interior estación a estación: riego, abono, trasplante, luz y plagas en primavera, verano, otoño e invierno, paso a paso.

En este artículo
- Primavera: la planta despierta
- Riego y abono al arrancar la temporada
- Trasplante y poda de primavera
- Verano: máximo crecimiento (y cuidado con el calor)
- Riego y humedad con calor
- Sol directo y plagas de verano
- Otoño: bajar el ritmo
- Invierno: reposo
- Riego y abono en reposo
- Luz y temperatura con la calefacción encendida
- Tareas que sirven todo el año
- Adapta el calendario a tu casa
En primavera y verano tus plantas crecen: riega más a menudo, abona cada 2-4 semanas y trasplanta si toca. En otoño e invierno descansan: baja el riego, retira el abono y acércalas a la ventana más luminosa. Ese es el calendario entero en dos frases, y seguirlo marca la diferencia entre una colección que prospera y otra que va sobreviviendo a base de sustos. Abajo tienes el detalle estación a estación, con las cifras concretas de cada época.
Primavera: la planta despierta
Es la temporada estrella. Con más luz y temperatura, las plantas reactivan su crecimiento y agradecen un empujón.
Riego y abono al arrancar la temporada
- Riego: auméntalo poco a poco a medida que el sustrato se seca más rápido.
- Abono: retoma la fertilización cada 2-4 semanas con la planta en crecimiento activo. Si dudas de la dosis, en la guía sobre cómo abonar tus plantas sin quemarlas están las proporciones seguras.
Trasplante y poda de primavera
- Trasplante: es el mejor momento del año para cambiar de maceta, porque la planta se recupera rápido. Tienes el paso a paso en nuestra guía de cómo trasplantar una planta.
- Poda y limpieza: retira hojas secas y da forma para estimular brotes nuevos.
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Suscribirme gratisVerano: máximo crecimiento (y cuidado con el calor)
Las plantas crecen a tope, pero el calor extremo y el sol directo pueden pasar factura.
Riego y humedad con calor
- Riego: es cuando más agua necesitan; revisa el sustrato cada pocos días, sobre todo en macetas pequeñas o de barro.
- Humedad: con el aire seco o el aire acondicionado, agrupa plantas o usa un humidificador.
- Vacaciones: organiza el riego si te ausentas; ideas prácticas en nuestra guía de riego en vacaciones.
Sol directo y plagas de verano
- Luz: protégelas del sol directo de mediodía tras un cristal, que quema las hojas.
- Plagas: vigila araña roja y trips, que se disparan con el calor.
El resto de trucos para superar la ola de calor están en nuestra guía de cuidados de verano para plantas de interior.
Otoño: bajar el ritmo
Los días se acortan y la planta empieza a frenar. Tu trabajo es acompañar ese descenso.
- Riego: redúcelo gradualmente; el sustrato tarda más en secarse.
- Abono: ve espaciándolo y suspéndelo hacia el final de la estación.
- Trasplante: evita trasplantes salvo urgencia; es mejor esperar a primavera.
- Ubicación: acerca las plantas a las ventanas para aprovechar la luz que mengua.
- Calefacción: al encenderla, aleja las plantas de los radiadores y vigila la humedad.
Invierno: reposo
La mayoría de plantas de interior entran en una fase de descanso. Menos luz significa menos crecimiento y, por tanto, menos cuidados.
Riego y abono en reposo
- Riego: mucho menos. Riega solo cuando el sustrato esté seco en profundidad; el exceso en invierno es la principal causa de pudrición.
- Abono: suspéndelo casi por completo hasta la primavera.
- Sin pánico si dejan de crecer o pierden alguna hoja: es lo normal en esta época.
Luz y temperatura con la calefacción encendida
- Luz: coloca las plantas en los puntos más luminosos de la casa.
- Temperatura: protégelas del frío de las ventanas por la noche y de las corrientes.
Tienes el detalle completo de esta estación en los cuidados de invierno para plantas de interior.
Tareas que sirven todo el año
Hay cuidados que no entienden de estaciones:
- Gira las macetas un cuarto de vuelta cada semana para que crezcan rectas.
- Limpia las hojas del polvo para que respiren y capten mejor la luz.
- Revisa el envés en busca de plagas siempre que riegues.
- Quita hojas muertas para prevenir hongos y mantener la planta sana.
Adapta el calendario a tu casa
Este calendario es una guía general para el hemisferio norte; si vives en el sur, invierte las estaciones. Además, una casa con calefacción muy fuerte o muchas ventanas puede alterar estos ritmos. Observa siempre a tu planta: ella te dirá si necesita más o menos.
Si en algún momento del año tu planta da señales raras y no sabes interpretarlas, sácale una foto y pruébala en nuestro diagnóstico con IA para saber qué le ocurre.
Con estos ajustes estacionales, tus plantas crecerán fuertes en primavera y verano y descansarán tranquilas en otoño e invierno, listas para volver a brotar.
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